Aplicado y sellado correctamente, el microcemento puede durar más de 10 años conservando su acabado. Su durabilidad depende del sellador y del mantenimiento básico de limpieza.
Sí. El microcemento y nuestros recubrimientos son de fácil limpieza: se lavan con agua y jabón neutro, sin productos abrasivos. Al no tener juntas, se acumula menos suciedad.
Sí. Una de las grandes ventajas es que se aplica sobre cerámica, concreto y otras superficies sin demoler, gracias a su bajo espesor y alta adherencia.
La mayoría de los proyectos se completan en pocos días, mucho menos que una remodelación tradicional, porque no requiere demolición ni grandes escombros. El tiempo exacto depende del área y el acabado.
Mantenimiento mínimo: limpieza regular y reaplicación del sellador según el uso. En zonas de alto tránsito o exteriores se recomienda revisar el sellado periódicamente.
"El cambio fue increíble, el acabado superó nuestras expectativas."
— Cliente Residencial